Cuando el espíritu se desvanece, aparece la forma
(Charles Bukowski)
Creo que no hay otro modo de aprender poesía que leer poesía.
No resulta sencillo escribir poesía o sí. Eso depende. De quien escribe y de qué se entienda por poesía.
No obstante, y pese a que muchos escritores no son santos de mi devoción (ni mucho menos) tengo claro que para tener criterio o poder establecer una mirada crítica, es imperioso LEER poesía. Desde ya, y antes, es imperioso leer. En qué medida el contexto de un autor lo influye, es un hecho que se analiza fuera del marco de lo que nos provoca la poesía. Es un segundo análisis, considero. Antes, la poesía impacta. Positiva o negativamente. Y luego leemos esa poesía.
Si el caso es que no nos atrae en lo más mínimo, tal vez sería oportuno darnos la oportunidad de leer un poco de ese autor para tacharlo de nuestra lista de favoritos.
esto me recuerda a lo que nos han dicho nuestras madres (y decimos como madres/padres a nuestros hijos)
"¿cómo sabés que no te gusta si no probaste?"
"¿cómo sabés que no te gusta si no probaste?"
Probar un autor es mucho más que renegar de él. Es entrar en su mundo e interesarse por lo que escribe.
Luego, podremos tacharlo con conocimiento de causa. Y de poesía.
Pensaba estas cosas mientras leía, en Facebook, un poema
Pensaba estas cosas mientras leía, en Facebook, un poema
de mi odiado Bukowski, que (en otros términos y por otras razones), bien podría haber escrito yo! y que os dejo a continuación
| Walker Evans 'West Virginia Living Room' 'West Virginia Living Room' 1935 |
A la puta que se llevó mis poemas
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Algunos dicen que debemos eliminar del poema
los remordimientos personales,
permanecer abstractos, hay cierta razón en esto, pero
¡Por Dios!
¡Doce poemas perdidos y no tengo copias!
¡Y también te llevaste mis cuadros, los mejores!
¡Es intolerable!
¿Tratas de joderme como a los demás?
¿Por qué te no te llevaste mejor mi dinero? Usualmente
lo sacan de los dormidos y borrachos pantalones enfermos en el
rincón
La próxima vez llévate mi brazo izquierdo o un billete
de cincuenta,
pero mis poemas no.
No soy Shakespeare
pero puede que algún día ya no escriba más,
abstractos o de los otros;
Siempre habrá dinero y putas y borrachos
hasta que caiga la última bomba,
pero como dijo Dios,
cruzándose de piernas:
"veo que he creado muchos poetas
pero no tanta poesía"