Una puerta se abre. El interior responde en primera persona: Escribo. Leo. Comparto. Por ello, el tiempo es menos despiadado conmigo

Una Luciérnaga en mí

Una Luciérnaga en mí
Dibujo de Roxana
Mostrando entradas con la etiqueta Ningún tiempo pasado fue mejor. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ningún tiempo pasado fue mejor. Mostrar todas las entradas

sábado, 13 de noviembre de 2010

Al acecho



Muchas veces creyó que no podría, que nunca más podría volver a intentarlo, o que lo que pudiera construir sería un sinsentido. A veces, ellas la cercaban contra el sueño o en el muro del despertar, para agobiarle todos los sentidos con la burla. Pero se resistía a creer que no volvería a sucederle, que no podría salir de ese hermético envase.

Herrumbre en las paredes de una palabra. Y de otra y de otra. Así, por un tiempo indefinidamente indefinido.

Pero no se resignaba.





Dejaba que aquellas que se burlaban de su deseo de aparcar la inspiración para vivir, creyeran que habían ganado la partida.

Cada vez que miraba en torno suyo, desaparecían todos los fantasmas: son susceptibles a la luz.

Y lo que la rodeaba era luminoso, aunque pareciera sólo un estrecho pasillo entre "la vida" y La Vida. Difícil de comprender, pero ella sabía perfectamente lo que era una y otra cosa. Y también "la muerte" y La Muerte.
Pero esta vez no se trataba de fosas cavadas en la tierra o en los días, sino de caminatas largas y procesiones cortas para alcanzar el abrazo, la risa y la palabra.

Una vez más se acercaron y la envolvieron completa. Aún en el estertor paroxístico, en la invasión desmedida, tomó asiento, encendió el ordenador, las miró a la cara y las escupió, una por una, en el folio virtual.

Dió enter y publicó ésta entrada.

No se burlan de ella, pobres palabras. 


Sólo tienen miedo de morir.





Fotografía:

Ease, by Jill Specht, en http://www.womeninphotography.org

sábado, 11 de septiembre de 2010

Divinely aware

 Estar conciente de la limitación para expresarnos, es un modo de permitirnos aprender y crecer. Como escritores, pero antes, como personas.
El objetivo de la vida es vivir, dice la cita de Henry Miller que sigue
El poema que subo fue escrito luego de leer algunos capítulos de su libro, Trópico de Capricornio.
Aunque pueda parecer un atrevimiento, y teniendo en cuenta que en aquellos tiempos, con cada palabra que tropezaba, hacía un poema ( aún sabiendo hoy que no es lo mejor que escribí ni mucho menos), vale la pena revolver el saco de los poemas para botar y ofrecéroslo.
En su momento, estuvo lleno de Amor.
Hoy, es sólo un poema.
Y no es lo mejor que escribí, ni mucho menos.
De lo que no quedan dudas, es de que soy conciente de mi limitación.
Por eso escribo..... tal vez por eso







Tus cabellos se mueven en el norte,
Por debajo de mi
Ondea el palpito sublime de la fiesta
De la piel hecha espumas
- Como un copo de luz
como un cordon de plata
Sujetando el aliento y la palabra -
Toca por fin el fuego
El cenit
Que convierte el fruto de las sombras
En solo fruto
Luz
Bajo las mantas
- Barren mi oscuridad tus ojos tersos
suavizan las hondonadas
Y levantan las llanuras en dos terrones puros -
Fulguran los huesos
Iluminando el cántaro de piel
Macerada en un beso,
como en un aletear
el aire se deliza en el vientre
insuflando perfumes en la sangre

Florece mi deseo entre tus manos

Girando sin descanso
Las agujas deletrean las horas
Que se alargan
Se abrevian
Se arrojan
Y nos derriban,
En noches pendulares,
En esperas de siestas y mañanas
En arrebatos 
que no se redimen ante el día

Sin ojos y sin manos nos amamos
Sin la boca,
Y hasta sin desconciertos
En el urdir con dedos atenuados
Esta trama de vida en que anhelamos
Y hallamos, y pedimos, y entregamos
Pan, camisa y follaje.

Un camino de sol
Me hace verano
Y no hay sombras
Tan solo
Somos uno
Infinitos, un extremo de luz.






Escrito en Santa Fe, en el año 2007
Todos los derechos reservados