Una puerta se abre. El interior responde en primera persona: Escribo. Leo. Comparto. Por ello, el tiempo es menos despiadado conmigo

Una Luciérnaga en mí

Una Luciérnaga en mí
Dibujo de Roxana

domingo, 15 de mayo de 2016



Quiso hablar
de las cosas que quería alcanzar,
de las metas
(con esas cintas blancas que señalan llegadas)
quiso hacer en la sombra
una huella de luz
con el costado
de su dedo derecho
(cualquiera de esa mano)
o con la palma de su lado izquierdo.

Quiso decir
hacer
manejar otra vez
algún esbozo
de lo que alguna vez
fue para siempre.

Las palabras,
aquellas,
sus amigas tan íntimas.

O tan ínfimas.

Pero nada encontró,
solo sus manos,
temblorosas y agudas.

Respiró muy profundo,
recordó ese lugar
suyo, muy suyo.



Cerró los ojos libres
de rutinas
y se metió de lleno en el paisaje.



jueves, 19 de junio de 2014

Amanece





Amanezco y recuerdo
que mis brazo sabían esas cosas
que se dicen de frente
y con la mano extendida.
Celebración de mí 
de la constancia absurda de la gota en la piedra
de la búsqueda exacta
que se pierde una tarde
para por fin dejar de andar buscando
y encontrarse con tanto, que se eriza
la piel de la palabra.
Digo Gracias.
Contenido absoluto de mí día,
ese Gracias,
en que meto la bolsa de todos mis deseos,
de los buenos deseos,
para mí
para todos
y que El distribuya según sea necesario
para hallar el camino
undíayotrodía.

Hoy abrazo la vida
y no se me resbala,
no improviso o lo intento,
acuesto cada noche mi cabeza y la veo
dormir sin pesadillas
con sonrisas de luna o de agua de rosas.
La abrazo
a contrapelo de todos los periódicos
de todos los fancines,
de todos los que a veces
van quitándole sangre a nuestras venas,
para vivir un poco de nosotros.

Sé que habrá de ser Justo
como siempre lo ha sido
y en ello encuentro el  manto conque abrigo mi frío
o desata lloviznas y sé que es su rocío de luz
para enfrentarme
a bellos arco iris.

Amanece en la calle donde queda mi casa,
y en las otras también. Porque El siempre es muy Justo
aunque no lo parezca

Y cuando uno se entrega
cuando uno deshoja margaritas sonrientes
y nos dicen te quiero en unas y otras veces,
hasta que por confianza, deja esas flores blancas
en jarrones o tierra..... y ya no espera nada
porque se va encontrando consigo y con la Vida,
entonces se comprende
el por qué de las cosas
el para qué vivimos
y no planta peleas
sino que tiendes puentes
con agua de rocío.......





domingo, 1 de junio de 2014




La encontré en la solapa de una chaqueta que he dejado de usar hace ya tiempo. Estaba allí: brillante, lustrosa, como una sonrisa adolescente. La acaricié, recordando momentos de intimidad y de sosiego, de paroxismo y de ojos abiertos mirando la ventana de otro Mundo. Cerré entonces los ojos: desfilaron infinidad de caras, de caricias, de manos en las manos, y también la negrura de la noche abriéndome las venas con preguntas.
Me desperté en el sueño que ahora ya no sueño.
Repasé a penas las teclas grises, con sus letras blancas, y miré la pantalla parpadeante. A un costado una pila de papeles, más allá sobres, cintas, alfileres, cartulinas, tijeras. Y mi cama. El reloj anunciando aquella hora que uno nunca desea que nos toque, salvo que sea diciembre, enero; o junio y agosto.... tic tac, zapatos de tacón, vaqueros, una camisa blanca y un perfume que marca que el espacio es todo mío. Me miro, adormecida, con las manos debajo de la almohada. Vestida con la ropa de otro día. Los pies, desnudos, fríos (siempre fríos).... y montones de motas en el aire, letras con formas diferentes, altas, otras negritas, algunas cursivas, flotando entre el aroma y la respiración de una mujer sin sueño. Me miro en aquel sueño y, te prometo, ya no me reconozco. Ni me son familiares las paredes ni el olor si abro ahora la ventana. Una cortina azul oculta el aire que amanece y entonces...

"Amor, vamos?"

Acaricio, una a una, las perchas con mi ropa, decido no ponerme una chaqueta y antes de cerrar por fin las puertas del armario, pongo la mano y Ella trepa a mis líneas de la vida. Ahora estás conmigo, le susurro. Intentaré abrigarte con las suaves caricias de diez dedos.

Hoy te hallé en la solapa de una chaqueta que no uso desde hace mucho tiempo. Eres Tú, La Palabra, que me acerca al origen y al fin de mi existencia.

Has vuelto a enamorarme, aunque soy otra. Tú sigues siendo Tú. Y te respeto.

Alcanzo a mi marido y le sonrío, el sonríe en espejo y me pregunta, de hecho, me pregunta "qué pasa amor?"  y Tú, Palabra, Tú, te quedas entre sus líneas de las manos y las mías y le digo al oído el mantra que él adora: "necesito escribir, encontré La Palabra". Sin soltarme, me lleva hacia la vida que hemos construido pieza a pieza y que tanto nos gusta.

Enamorada, llena de mariposas que me envuelven el paso bajo el sol, siento que he vuelto.

Aunque ahora sea otra. Soy Yo Misma.

viernes, 29 de noviembre de 2013

A veces sucede que no escribo....

                      Iowa, 1940. "Untitled." A rather enigmatic scene -- Iowa noir. 35mm nitrate negative by John Vachon for the Resettlement Administration**

Hace tiempo que no escribo. Y no me pregunto por qué.

Quizás, las aspas de los molinos de viento rompieron con desalmada mansedumbre ese hábito mío de hablar, y me fueron hundiendo en un silencio tan vacío, que sólo tiene voces (de vez en cuando) pero ya no habla de mí.

Uno se va metiendo dentro, envolviéndose en incontables capas, hasta convertirse en un caracol que, en lugar de casa, lleva sobre la espalda una historia sin puertas ni ventanas, metida en una dura cáscara.

Dejamos de mirar para atrás, y a veces, ni siquiera miramos adelante.

Sí, sí.. ya sé, todo eso es cierto. Lo que todos dicen (ni todo ni nada ni siempre ni nunca, decía Begoña, una de las tantas sicólogas que me atendió en mis cincuenta años... o mejor, en mis últimos treinta, porque antes no tenía necesidad de esas tonterías) es cierto (nota mental: nada de todo ni nada, de ahora en más siempre ningún siempre nunca más).

En definitiva, "la gente" tiene razón y hay motivos para ... lo que sea.

pero lo cierto es que no escribo.

Y lo cierto es que mucha gente que escribe no deja de hacerlo.

Entonces tal vez tenga que replantearme aquello de que soy escritora.

No.

No soy escritora.

Escribo porque quiero y cuando quiero. Soy una verborrágica innata, pero aprendiendo a quedarme calladita.

Que así, a veces... me veo más guapa.



** Foto tomada de un sitio lleno de encanto: http://www.shorpy.com

jueves, 6 de junio de 2013

A veces (diario de nubes)



(foto propia, viaje Barcelona-Valencia, año 2012, junto a Vicky)


A veces, las nubes son de un algodón que exuda luces, que promete los cielos renovados en los que sólo el agua de la lluvia desale los minutos y los días.

otras, como una mano que te toma en sus redes, va cerrando su puño hasta volverte presa sencilla del desánimo.

A veces, la espuma del mar se vuelve un manto que te abriga los ojos de distancia, que se extiende por encima del mundo para conectarte con el Universo...

otras, es un collar de fuego que quema por dentro, que asfixia y crece hasta encontrarse con el miedo.

A veces, la tierra es un espejismo, porque el cielo es más ancho y más profundo, y uno se siente con la cabeza inmersa en nubes, en territorios insondables y en elipses que mueven su eje para convertirla en un dato a tener en cuenta para esta vida...

otras, gira, contundente, y marea, empuja hacia dentro, impele hacia fuera, recorta pies, blasfema heridas, corroe desde la realidad que te mira en pantalla gigante.

A veces La Gente te abraza, te aumenta, te proporciona, te indivisibiliza, te potencia, te abrevia al grado superlativo de las letras más importantes, se convierte en tu marcha, en tu bitácora, en tu cancel y sin cancelarte, te proyecta hacia el espejo para mostrarte que Así, Sí Vale Vivir.

otras, sencillamente se cruza con uno, se esconde en su espejo y te lo muestra, vidrio oscuro, pedacitos de luz recortada de tu alma formando un puzzle raro en el que uno no se reconoce, porque distorsiona lo que llevamos dentro.

A veces salgo dispuesta a darle abatalla a las pequeñas batallas, a la sensación de orfandad que genera un contexto en el que vale más pisar que pensar, morder que nutrirse, arrancar que sembrar.

Entonces busco Un Cielo, que me refleje el mar, sintiendo que la espuma me levanta hasta despegarme de la tierra, y acercarme a La Gente que me ayuda a ganar la batalla que libro conmigo misma....

A veces me pregunto ¿qué hago yo aquí? 

y en el cielo, la mano se abre y deja escapar mi mirada.....

y puedo ver en torno... acordarme que tantas otras veces olvidé las respuestas, pero ahora... el horizonte se abre limpio y puedo volver a empezar.

Cada día




Valencia, 6 de junio de 2013.

miércoles, 24 de abril de 2013

La era del móvil

Quién diría!!!! Aquí me tienen, escribiendo desde el autobús. A mi alrededor, los universos de la gente que comparte el viaje - ignorantes de mi universo multiplicado en el macro cosmos - forman una trama de I-realidades. Una galaxia momentánea, circunstancial, enriquecida en esa precariedad, milagrosamente incierta, acotada y expandiendo la individual sucesión de acciones a esta especie de elipse cambiante, que ha mudado su piel entre la primer palabra y ésta: última.
Aquí estoy, hambrienta de tocar el ávido rescoldo de las palabras, que se vuelven serpientes emplumadas o gorriones, según me toque el dolor o el alivio.
Y el mundo gira.
Y yo, en él

miércoles, 26 de septiembre de 2012

La puerta siempre estuvo abierta

(foto tomada de internet)


Fue raro: cuando abrí la puerta para irme, me di cuenta que siempre había estado en medio de mi soberana libertad.... y que estaba presa de mí cuando decidía quedarme en un sitio donde una Reina de Corazones al estilo Alicia en el País de las Maravillas, es en realidad una araña enmarañada en su propia tela, tejida tan menudamente que en algún momento, caerá por su propio peso.

Es inútil: por más que me lo proponga, no puedo ignorar el daño, y menos el daño a sabiendas. Eso me hace tomar decisiones de las que, por primera vez en años, no estoy arrepentida. Cerré una puerta que me abrió muchos corazones, pero por allí iban danzando también fantasmas y vampiros de energía.

En la vida, entiendo hoy, a mis casi 50, hay que poner prioridades, y no volveré a ser el puching ball de quienes tienen demasiado tiempo para dedicar a hacer daño y azuzar, sabiendo que uno está herido.

Hoy me levanté con ganas de hacer cosas, de reir, de recuperar el tiempo que antes dedicaba a una salita blanca llena de gente deseosa de caricias que rechazan a dentelladas... es paradójico: pienso que lo que escribimos mana de un pozo que no se agota, que escribir resulta más sencillo desde el dolor, pero también creo que ese pozo, cuando nos dejamos contaminar con gente enferma, se vuelve pestilente.

Por eso quiero que ese gris se vaya, que los monopolios de las directrices no me toquen, que los resentimientos de quienes no entienden el amor como yo lo entiendo, puede tocar otras puertas pero ya no la mía, que hay gente esperando mi abrazo y yo estaba perdiendo el tiempo intentando ponerle el bonete a un payaso diletante. Gente que no puede entender palabras suaves y cariñosas, porque nada saben de suavidad y cariño, gente que confunde conocimiento, lectura, formación, liderazgo, con soberbia. Pero bueno. Ya fue, como se dice en mi país.

Hoy escribo, mañana, no sé.... pero en tanto lo decida, hoy escribo.... tengo tanto poema guardado en la bandeja que ya casi no me queda espacio virtual, sin embargo... quedan aún tantos por escribir, que habrá que barajar, dar de nuevo y olvidar a quienes merecen ser olvidados, porque lo que se recuerda cno el corazón, eso... vive en uno para siempre.

Sé que algunos me entenderán, otros no sabrán de qué hablo, pero quienes oscuramente pasan a leer, sabrán de qué hablo. Si pude con un fantasma con foto de futbolista y personalidad fingida, ¿cómo no poder con ésto?

Por cierto: el amor sigue ahí, esperando por mí, y dentro mío.

De eso se trata. Del Amor. Pero bien entendido. Y ese, empieza por casa, que tiene la puerta siempre abierta para sumar... abrazar... abrigar...... y continuar.